Narrativa


El viaje de Cornelio
Un martes un joven llamado Cornelio salió a caminar, iba decepcionado de que su vida estaba vacía, o por lo menos así se sentía, ya que siempre hacía lo mismo, no pasaba de ir a la escuela, regresar, hacer tareas, y dormir, y al otro día lo mismo, se había convertido en una rutina. Cornelio, en un momento de locura, se le ocurrió adentrarse en un viaje, el cual lo llevaría a nuevas emociones y abandonaría su rutina, comenzó a caminar sin rumbo fijo, después de unas horas, atareado por el cansancio y dolor de pies, intentó regresar pero se dio cuenta que ya había avanzado mucho y decidió seguir adelante. Después de caminar vio que estaba adentrándose en un pueblito poco poblado y en la primera casa que encontró, pidió comida, la gente con la que había topado lo recibió muy amable, y esa tarde le dieron reposo y comida. Al día siguiente, al empezar a rayar el sol, salió con muchas ganas de seguir su viaje, al continuar en la lejanía miró un bosque, en el cual sin medir los riesgos se adentró. Cornelio sorprendido de la belleza de paisajes que había encontrado, siguió hasta que cayó por descuido en un pantano, en el cual fue devorado por un cocodrilo.    
Integrantes:
Elí Rosas Pérez
Fausto Jiménez Andrade

Osvaldo Reyes Álvarez   
EL CHICO DEL BULLYING

Se encontraba un chico parado en la entrada de la preparatoria regional “Enrique Cabrera Barroso”, pero como ya era de tercer año, maltrataba a todos los compañeritos de primer y segundo año, ellos espantados nada más corrían al verlo acercarse, pero aun así les daba sus zapes o les quitaba su comida. Al día siguiente los compañeritos llenos de temor decidieron enfrentarlo, pero entre todos. Cuando el chico se acercaba para maltratar a los compañeritos, todos saltaron sobre él y le pusieron una maltratada que nunca olvidaría, tanto que salió arrastrándose de aquella escena de violencia.
Desde ese momento, ya no volvió a maltratar a nadie. 
No hagas lo que no quieres que de aquí a mañana te hagan.
Autores:
Elí Rosas Pérez
 Fausto Jiménez Andrade
 Osvaldo Reyes Álvarez



NACIMIENTO DEL FUT

Se dice que un día cuando Zeus se encontraba en el Olimpo, no tenía nada que hacer, entonces le pidió a Hermes que lo ayudara a quitarle el aburrimiento, entonces como Hermes sabía tocar un poco de música, le tocó algunas melodías, pero Zeus estaba ya harto de lo que Hermes le tocaba pues siempre era lo mismo. Así que Zeus le ordenó al mensajero que bajara con los mortales y preguntara cómo se divertían cuando no tenían nada que hacer.
Hermes se encontraba en un gran problema ya que todo lo que los mortales hacían para divertirse, Zeus ya lo conocía, entonces viajó a tierras muy lejanas para buscar algo. Un día se topó con unos mortales bastante contentos y entusiasmados y les preguntó a dónde se dirigían. Los mortales contestaron a un juego de fut.
Hermes al ver que llegaba bastante gente, los siguió y al entrar vio una especie de coliseo, en el centro de este una alfombra color verde con marcas, trazadas al fondo, dos especies de jaulas, de repente 22 mortales salieron de un túnel y uno tocó un silbato y tiró una perla en el centro de la alfombra, los 22 que peleaban la perla, uno de ellos la metió en una de las jaulas, todos contentos gritaron GOOOOL y Hermes le informó a Zeus, el cual no dudo en ver el evento. Al final, Zeus quedó maravillado y así nació el fútbol.
Autores:
Elí Rosas
Osvaldo Reyes


 JASÓN (Mito)

Atenea la diosa de la sabiduría, hija de Zeus y Metis. Atenea era una guerrera que no le gustaba la guerra, y había una discusión entre dos pueblos de Grecia. La diosa como siempre trató de solucionar todo de manera pacífica, pero Aquiles a quien le encantaba la guerra y derramamiento de sangre, hizo todo para que se produjera la guerra, a tal punto que secuestró a los hijos de Jasón, gobernante del pueblo rival. Con esta acción la diosa Atenea se inclinó por ayudar a Jasón, pues era quien también quería que se solucionara todo con un trato. Por otro lado, Hades, dios del inframundo, se inclinó por la guerra  ya que tendría más almas a su disposición en el inframundo y esto lo haría volverse más fuerte.
Este problema fue encaminándose a la guerra que parecía que tendría una infinidad de muertos, y así fue, los ateneos comandados por Jasón invadieron el sur de Grecia con el fin de recuperar a sus hijos, lanzándose al ataque la fortaleza que defendía Aquiles con la ayuda del dios Hades, después de unos días y varios cientos de muertos, en su mayoría ateneos, pues las estrategias y forma de pelear de Aquiles eran excelentes, Hermes el dios mensajero acudió al dios Zeus para pedirle que ayudara a su hija Atenea en la batalla.
Zeus al recibir el mensaje se puso furioso pues ver tanta maldad entre sus hijos y el pueblo lo puso incontrolable, así que decidió castigar a Jasón pues lo que estaba haciendo no era apropiado, ya que, se estaba revelando contra los dioses sabiendo que este solo era un pobre mortal que tarde o temprano iba acabar en el inframundo, porque Zeus ya  había decidido su futuro en el cual, él iba a morir cuando conquistara a Grecia y a sus hijos no los vería nunca más, tampoco los iba a poder recuperar.
Zeus se molestó bastante con Atenea al saber que no pudo detener la guerra lo antes posible; él confiaba en que ella iba a terminar la guerra, pero no fue así y fue como Zeus la condenó a ser una mortal.
Autores:
Flores Herrera Corin Ailin
Merchant Jiménez Esther

Palacios Rodríguez Johan Uriel

EL TIGRE Y LAS HIENAS (Fabula)

Este era un tigre que era una máquina de matar, el objetivo que él se proponía lo devoraba, ya fuese desde un pequeño alce hasta una enorme jirafa, era un depredador nato, nunca fallaba y era efectivo a más no poder.
Un día a este depredador se le aparecieron unas hienas, un tanto jóvenes y sin experiencia para cazar, le pidieron que, por favor, les compartiera un  poco de su comida pues llevaban semanas intentando cazar y no lograban tener éxito.
El tigre respondió: -Ese no es mi problema, si son tontos para cazar, yo no les compartiré de mi comida.
Las hienas desilusionadas, acudieron a un viejo lobo, el cual era un experto para la estrategia y matar en grupo, pero ya era muy viejo y su manada lo había abandonado.
Las hienas pidieron su ayuda y el lobo aceptó con la condición de que le compartieran un poco de su comida cuando cazaran algo, ya que su físico no le daba para más, pues ya era viejo. Después de un par de semanas, las hienas aprendieron a trabajar en equipo y cazaron muy bien, al punto que cumplieron con su parte y compartieron la comida con el viejo lobo como muestra de gratitud.
Poco a poco el tigre fue perdiendo habilidad, agilidad, y destreza, al punto de ya no poder cazar ni siquiera un pequeño ciervo, desesperado una noche, intentó robar a las hienas un buey que habían cazado por la mañana, pero estas con una muy buena memoria se rehusaron a compartirle, ya que él había sido un egoísta cuando ellas le pidieron un poco de alimento.
Si eres avaro y no compartes, cuando tu necesites algo, te responderán de la misma manera.
Autores:
Flores Herrera Corin Ailin
Merchant Jiménez Esther
Palacios Rodríguez Johan Uriel

LA CARRERA DE PATINETAS (Cuento)

Había una vez una gaviota que reunió a todos los animales del puerto y con su delicada voz dio a conocer que se llevaría a cabo una carrera de patinetas, al día siguiente en las calles ya se veían cómo limpiaban y daban mantenimiento a las patinetas que utilizaría cada uno de los animales para participar en la carrera, mientras cada uno de los animales se preparaba, el colibrí observó que la cotorra no participaría entonces se dirigió hacia ella y le preguntó el motivo, el animal le contestó que no sabía utilizarla y que ni patineta tenía, al ver salir lágrimas de los ojos de la cotorra, el colibrí le ofreció utilizar su patineta para que compitiera, la cotorra sorprendida le preguntó que si sería tan buen animal para hacerle ese favor, el colibrí le respondió que no había ningún problema, pues él practicaba por gusto y aunque le hubiese gustado mucho participar no podría porque su esposa la colibrí estaba empollando 3 huevos y para ese día deberían estar naciendo y asomando su pico por primera vez, la cotorra se lo agradeció bastante pero el colibrí le contestó que no fuera tan rápido, que primero tenía que aprender a utilizarla.
El día de la carrera llegó y más de veinte animales estaban en el punto de partida indicado. Todos listos para ganar, la señal de salida se indicó y la cotorra salió, en el recorrido se mantuvo en buen lugar y desempañando un buen trabajo, a mitad de camino vio como el gavilán picoteaba a un insecto, el cual iba en primer lugar arrojándolo a un lado del camino, al ver esto la cotorra se detuvo y fue en ayuda del insecto, el insecto le pidió a la cotorra que siguiera su camino, la cotorra lo ayudó a subir a su respectiva patineta , entre los dos impulsaron la patineta lo más rápido posible hasta alcanzar y rechazar al gavilán, la meta se acercaba y el gavilán cada vez más lejos quedaba, por fin a la meta se llegó y la gaviota nombró ganadores de primer lugar al insecto y a la cotorra.

Al finalizar todo el evento el insecto le dio a la cotorra las gracias y le dijo: amiga sin ti no hubiera podido llegar a la meta, no es nada contestó la cotorra, recordó que a ella también la habían ayudado y le pidió que visitaran a un amigo.
Al llegar al nido del colibrí lo encontraron celebrando junto con su esposa la llegada de sus 3 polluelos, finalizó el día con agradecimientos y alegría.
Autores:
Corin Ailin Flores Herrera

Esther Merchant Jiménez

Johan Uriel  Rodríguez Palacios 
Trabajo de marionetas
Creación:


























video de las marionetas:

http://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3Dat40fYOPzcI&h=4AQHWqew4&s=1


Autores:
Elí Rosas Pérez
Fausto Jiménez Andrade
Elda Jared Moxo Porras
Vidal Flores Meneses
Trabajo de Marionetas:
 
Creación:
 




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